Letras inútiles, confusas, desorientadas, puercas, escandalosas... necesarias

OrquideAlucinadA

mis pruebas

(bolsillo/mis pruebas)

Ejemplo de Tabbox

Poesía

Sangrando hermosamente

Ante el escarnio infligido a la Belleza
sangremos en batalla

Ante el desgarro del amor y la bondad
sangremos en batalla

Ante el vilipendio, el odio y la mentira
Ante el mezquino vivir y el hedonismo vacuo
sangremos en batalla

Dejemos la piel y las entrañas
buscando esa Belleza

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Prosa

Daimon


Conozco la sonrisa oculta del demonio, he jugado sus juegos, he jugado a ser él.

Comí como un viejo amigo de su plato de serpientes. Descubro sus secretos, analizo sus trampas, lo acompaño en sus sombrías travesías de horror.

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Humor

Chacarera del grillito

Dentró un grillito en el rancho
y el gato que lo pispiaba
dende abajo de la mesa
ya encimita le saltaba.

¡grillo, grillo, grillo cricrí
grillo sal de ahí!

Queriendo salvar a bicho
(animalito de dios)
manotié la cola al gato
y las uñas me clavó.

¡gato, gato, gato ronrón,
eso sí que no!

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Nubes a cuerda

Nictoplasma

Revuelvo con un dedo
la viscosa espesura de la noche

negro…

más negro…

menos negro…

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Ocaso aplacó tus vapores agresivos
y una brisa a contramano
no alcanza a rizar tu epidermis aceitosa
cuyas lácteas lunecencias
ondulan, como boas ancestrales,
hacia un remoto origen de yemas optimistas.

Cinta de luto, aún más anochecida,
con una hebilla de plata que trae del recuerdo
orillas frescas y juncos estremecidos.

¡Pobrecito animal manso y apaleado!
En tu agónico reptar de pluviales movimientos
aún persiste la memoria del vergel y los jazmines.
Esta noche olvidás la ofensa suburbana
y brillás,
generosa guirnalda que se tiende

desde mi desazón al ojo ebúrneo
que nos mira discurrir conjuntamente
en un intento terco y obcecado
de mantener el cauce y la mirada.

Desde el puente,
tus reflejos de ameba iridiscente
estallan calmos, me dilatan, me contraen,
en un musical silencio de latidos apagados.

¡Contagiame la gracia
que, aún en los estertores subcutáneos de tu muerte,
le gritás a las ruinas fabriles de tu vera,
que, atónitas,
en su limbo lunar de grúas oxidadas,
no entienden (pobreza mineral)
que en tu lecho de barros venenosos
subyace el germen resistivo de tu vida!